Sobre la Biotropía y el AMOR

Juan Carlos Martínez

Ya por fin me siento a escribir este artículo que se me sugirió dentro del equipo de Biotropía. La verdad es que no hubo directriz, no hubo temática que dirigiera estas palabras, tema libre, como se decía en el colegio, pero que tenga que ver con la asignatura, y la asignatura es Biotropía, palabra, ya no tan nueva, que tiene unos 8 años, que las personas de nuestro alrededor conocen, pero que aquellos que se encuentran más lejos no entenderán ni sabrán su significado; yo la resumo así: “cambiar el estilo de vida hacia una vida respetuosa con las personas y el medio ambiente”. El término se centra mucho en el consumo, lo que consumimos, la cantidad, lo necesario de lo que consumimos, el origen de aquello que consumimos. Y me permito y les pido a ustedes un alto en el camino de estas letras para recordar que el viernes 27 de noviembre, semana después al jueves de acción de gracias que se celebra en Estados Unidos, ellos lo inventaron y ellos lo exportaron, es lo que se conoce como el Black Friday, a España llegó en el año 2012, el día del consumo, en el que se disparan las ventas, las compras, porque todo está rebajado, hasta la Humanidad, una Humanidad que se vende; nuestros amigos del “colectivo noviolencia” van a hacer una acción ese día tratando de sensibilizar y hacer pensar a las personas que caminen y entren en tiendas de la zona de Gran Vía, si verdaderamente necesitan todo lo que van a comprar y que se adentren en su corazón para descubrir lo que verdaderamente importa y les hace felices, y creo que todas/os sabemos lo que es. Además de la cantidad de cosas que consumimos, siempre tenemos presente como un mantra la palabra tal vez más importante del diccionario biotrópico: “Decrecimiento”, hay que decrecer, tener menos, consumir menos, gastar menos… menos agua, menos luz, menos energía, menos cosas… menos es más… “que no le falte a aquel lo que te sobra a ti” dice la canción, y qué verdadera es, porque si yo tengo mucho, eso provocará que muchos tengan poco, muy poco, nada.

También tenemos en cuenta el origen de las cosas, de donde vienen, cómo han sido construidas, por qué personas, en qué condiciones… descubriendo que en este proceso sufren Hermanos y Hermanas y nuestra Hermana (o Madre) la Tierra.

Unos minutos de parar y hacer silencio me bastaron para encontrar la razón de este escrito: el AMOR. En los talleres de Biotropía que impartimos decimos que especialmente se cuida aquello que se AMA, tal vez puedas cuidar la Tierra, las personas si no las AMAS, sabiendo que hay que hacerlo, y ya está; pero si las AMAS, si AMAS la Tierra y todo lo que contiene, los pájaros que cantan cada mañana, la hierba verde, los insectos y gusanos, el agua de ríos y mares, las montañas y sus piedras, el aire que respiramos y que pasa de unos a otros uniéndonos en un baile acompasado en el que toda la Humanidad está conectada, y conectada con los demás seres vivos, y dependiente de los seres que se llaman inertes, pero que dan Vida, el mismo Aire, el Agua, el Calor del Sol, la Tierra sobre la que cultivamos… Si AMAS verdaderamente y de Corazón todas estas cosas, ¿acaso no las cuidarás, las respetarás con todo tu Ser y con toda tu Alma y con todas tus fuerzas…? El AMOR es la clave, el AMOR está detrás de todo, como un motor que nos empuja o que debe empujarnos a hacer el bien y sonreír… volar; debemos Cuidar el AMOR, debemos cultivarlo, regarlo, hacerlo crecer, compartirlo, donarlo gratuitamente, para que así crezca más, se multiplique, llegue a todos… el AMOR. Y no es únicamente el Amor romántico, sino un AMOR comprometido, que nace de las entrañas y que mueve la vida, pies y manos, boca, palabras, corazón, intención y pensamiento; un AMOR maduro que en momentos de debilidad nace de la Voluntad y del Compromiso; hay que comprometerse a AMAR. Aquí, ahora, con mis hermanos que viven en Cañicosa, unas cuántas veces me ha venido a la mente y al corazón que cada acción debe ir acompañada de AMOR, cada cosa que hagamos, a cada persona, a cada Ser, debe ir acompañada de AMOR. Poner cariño y corazón en ello.

Una persona debe AMAR, un biotrópico debe AMAR, esa debe ser la Fuente que produzca el cambio consciente, sincero y vivaz en los estilos de vida, hacia una vida respetuosa con todas las personas, con el medio ambiente, con todos los seres vivos e inertes.

Esto no es fácil, no somos perfectos, hay dudas, sombras, oscuridades que nos dificultan AMAR, a todos/as, a todo, y siempre; imposible, ya lo sabemos, ¿o tal vez sea posible? Para mí no lo es. Sigamos caminando en la senda del AMOR, con nuestros trompicones y los de los que nos rodean, que vaya la intención, la mente y las ganas tras ello, y levantémonos y sigamos caminando, siempre caminar, y si puede ser, que lo puede, juntas/os.

  1. Gracias JUAN CARLOS!!!!! me gusta mucho.. a seguir escribiendo , viviendo y caminando juntos … lo estoy compartiendo

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